20 aceites faciales prensados en frío y recolectados en la naturaleza, desde sueros ligeros como una pluma hasta tratamientos antienvejecimiento profundamente nutritivos. Los aceites faciales funcionan complementando la barrera lipídica de la piel: el aceite adecuado con el peso correcto repone lo que la exposición ambiental, la limpieza y el envejecimiento eliminan. Cada aceite aquí se selecciona por su afinidad documentada con la piel, su pureza y su calidad de prensado en frío.
Para pieles grasas o con tendencia al acné, la jojoba no es comedogénica y regula el sebo, la semilla de uva es rica en ácido linoleico y no obstruye los poros, y el aceite de semilla negra es antimicrobiano. Para pieles secas o deshidratadas, recurra al aguacate, la almendra dulce, el aceite de batana o la marula. Para el antienvejecimiento y la firmeza, la rosa mosqueta, el nopal, el escualano y el incienso son los principales, mientras que la semilla de zanahoria, la rosa mosqueta y el espino amarillo iluminan el tono desigual, y los aceites con infusión de caléndula, la almendra dulce y la avena son adecuados para pieles sensibles o reactivas.
Aplique de dos a cuatro gotas sobre la piel limpia y húmeda y presione suavemente, por la mañana o por la noche. Sin fragancias sintéticas, sin aceite mineral.