Sprays, sueros y aceites de protección térmica que protegen el cabello natural y texturizado del calor de la plancha, el secador, el difusor y el vapor. El daño por calor es acumulativo: cada sesión de peinado sin protección eleva la proporción de proteína a humedad dentro de la hebra, haciéndola progresivamente más quebradiza hasta que el daño se vuelve visible como rotura, puntas abiertas y pérdida de definición del rizo.
Para el secado con secador, use un spray ligero o un producto sin enjuague con cobertura protectora del calor, aplicado sobre el cabello húmedo antes de un secado con calor bajo a medio. Para el planchado, elija un protector a base de suero o aceite clasificado para 450 °F o más, aplicado sobre el cabello seco en secciones finas antes de cada pasada. Para el difusor, un spray ligero evita que los rizos se apelmacen o pierdan su patrón.
Nunca planche el cabello mojado, independientemente del protector. Mantenga la temperatura de la plancha en el ajuste más bajo efectivo para su textura.